Conoce a Tomte

TOMTE, EL GNOMO DE NAVIDAD

Cuenta la leyenda que en los países escandinavos, un gnomo fue designado por Santa Claus para ayudarle a entregar los regalos a todos los niños en la navidad, gracias a su bondadoso y gran corazón. Su nombre era Tomte, un gnomo que vivía escondido en el bosque frío y frondoso de Escandinavia. Le gustaba la paz que el viento y los árboles le aportaban. Y su época del año favorita era la Navidad.

Una gélida noche de invierno, Tomte había salido a pasear y de pronto vio a un reno en apuros. Su pata había quedado atrapada entre unas ramas. Le pareció un reno muy extraño: ¡tenía la nariz roja como un tomate! Tomte no se lo pensó dos veces y acudió en su ayuda. Y así fue como de pronto se encontró cara a cara con Papá Noel.

Acababa de aterrizar con su trineo y su querido reno Rudolph había metido sin querer su pata entre unas ramas. Tomte le ayudó a liberarse y Papá Noel se quedó pensativo. Llevaba toda la noche repartiendo regalos y estaba cansado. El pequeño gnomo le ofreció a Santa un chocolate caliente. Le invitó a su humilde morada y estuvieron un buen rato compartiendo anécdotas. A Papá Noel le pareció que Tomte era la persona ideal para ayudarle, y decidió que esa noche lo acompañaría para aprender cómo era su trabajo. A Tomte le encantó.

Disfrutó sorteando obstáculos en las casas al dirigirse hacia el árbol de Navidad, andando de puntillas para no despertar a los niños… Le gustó tanto, que pidió a Santa dejar los últimos regalos de Navidad. Desde entonces, Papá Noel delega cada año su trabajo a Tomte, y este pequeño gnomo es el encargado, gracias a su trineo y a las indicaciones que Papá Noel le dio en su día, de llevar todos los regalos a los niños escandinavos”.